Un problema frecuente antes incluso de empezar
Encargar un sitio web suele vivirse como un paso importante para cualquier empresa. Sin embargo, muchos proyectos fracasan o quedan a mitad de camino no por falta de presupuesto, sino por decisiones mal tomadas desde el inicio. El resultado suele ser un sitio que no representa a la marca, no genera contactos o necesita rehacerse en poco tiempo.
Estos errores no siempre son técnicos. En la mayoría de los casos tienen que ver con expectativas poco claras, malas decisiones estratégicas o una visión equivocada de lo que implica un desarrollo web profesional.
En esta guía vamos a repasar los errores más comunes al encargar una web y, sobre todo, cómo evitarlos antes de que se conviertan en un problema.
Falta de objetivos claros
Uno de los errores más habituales ocurre incluso antes de hablar de diseño o tecnología.
1. No definir para qué se necesita el sitio web
Un sitio web puede cumplir distintos objetivos:
- Generar contactos
- Vender productos o servicios
- Posicionar una marca
- Acompañar campañas de marketing
- Centralizar información
Cuando no se define el objetivo principal, el sitio termina siendo una acumulación de secciones sin una dirección clara.
2. Querer que el sitio haga todo al mismo tiempo
Intentar resolver demasiadas cosas en un solo sitio suele generar confusión. Un buen diseño web prioriza, ordena y guía al usuario hacia una acción concreta. Sin ese foco, el sitio pierde efectividad.
Subestimar la etapa de planificación
Otro error común es pensar que el diseño empieza directamente en lo visual.
1. No trabajar la estructura del sitio
Antes de diseñar, es fundamental definir:
- Qué secciones tendrá el sitio
- Cómo se conectan entre sí
- Qué información es prioritaria
- Qué recorrido hará el usuario
Sin una arquitectura clara, el diseño pierde sentido.
2. Improvisar contenidos sobre la marcha
Cuando los textos no están pensados de antemano:
- El mensaje se diluye
- Se repiten conceptos
- Se agregan secciones innecesarias
El contenido es una parte central del diseño web, no un complemento.
Elegir solo por precio
El presupuesto es importante, pero no debería ser el único criterio.
1. Comparar propuestas sin analizar el alcance
Dos presupuestos con valores similares pueden incluir trabajos completamente distintos. Sin revisar qué contempla cada uno, la comparación pierde sentido.
2. No considerar costos a futuro
Un sitio web económico puede implicar:
- Rediseños tempranos
- Limitaciones técnicas
- Problemas de rendimiento
- Dependencia constante para cambios mínimos
Elegir solo por precio suele generar gastos posteriores.
No pensar el diseño web como parte del negocio
Un sitio web no es solo una pieza visual.
1. Desconectar el sitio de la identidad de marca
Cuando el diseño no respeta la identidad visual:
- La marca pierde coherencia
- El mensaje se vuelve confuso
- La percepción profesional se debilita
El diseño web debe estar alineado con el branding.
2. Copiar referencias sin análisis
Tomar referencias está bien, copiarlas sin criterio no. Cada proyecto tiene necesidades distintas, y lo que funciona para una marca puede no servir para otra.
Ignorar la experiencia del usuario
Muchos sitios fallan no por su estética, sino por cómo se usan.
1. Priorizar lo visual por sobre lo funcional
Animaciones excesivas, efectos innecesarios o estructuras complejas suelen dificultar la navegación.
2. No pensar en el recorrido del usuario
Un buen diseño web guía:
- Qué leer primero
- Dónde hacer clic
- Cómo contactar
Si el usuario tiene que “adivinar”, el sitio no está cumpliendo su función.
No contemplar SEO desde el inicio
El posicionamiento orgánico no debería ser un agregado posterior.
1. Diseñar sin estructura SEO
Errores comunes:
- Mal uso de títulos
- URLs poco claras
- Contenidos genéricos
- Falta de jerarquía
Corregir esto después suele ser más complejo.
2. Pensar que el SEO es solo un plugin
El SEO empieza en la estructura, el contenido y el diseño. Los plugins ayudan, pero no reemplazan una base bien pensada.
Descuidar la versión móvil
Hoy gran parte del tráfico llega desde celulares.
1. Diseñar solo pensando en desktop
Un sitio que no funciona bien en mobile:
- Pierde visitas
- Reduce conversiones
- Afecta el posicionamiento
2. No testear la experiencia móvil
No alcanza con que el sitio “se adapte”. Debe ser cómodo, claro y rápido en pantallas pequeñas.
Falta de mantenimiento y proyección
Un sitio web no termina cuando se publica.
1. Pensar el sitio como algo estático
Las empresas cambian, los servicios evolucionan y el sitio debe acompañar ese proceso.
2. No prever actualizaciones y soporte
Sin mantenimiento:
- Aparecen errores
- Se pierde rendimiento
- Se compromete la seguridad
Planificar esto desde el inicio evita problemas.
Cómo evitar estos errores desde el inicio
Evitar estos problemas es posible si se encara el proyecto con criterio:
- Definir objetivos claros
- Planificar estructura y contenidos
- Pensar el diseño como herramienta estratégica
- Integrar SEO desde el inicio
- Priorizar experiencia de usuario
- Elegir proveedores por enfoque, no solo por precio
Un sitio web profesional bien pensado desde el inicio ahorra tiempo, dinero y frustraciones.
Encargar una web con criterio marca la diferencia
Muchos de los errores al encargar una web no tienen que ver con lo técnico, sino con decisiones mal planteadas desde el comienzo. Un desarrollo web profesional requiere análisis, planificación y una visión estratégica.
Invertir tiempo en hacer las preguntas correctas antes de empezar es la mejor forma de lograr un sitio que represente a la marca, funcione bien y acompañe el crecimiento del negocio.
